¿CÓMO CUIDAR DE LAS UÑAS?

¿Qué hacer si tienes las uñas frágiles y quebradizas? La buena noticia es que es muy fácil cuidar de las uñas dañadas. Basta con aplicar un serum adecuado que fortalezca, nutra y hagas las uñas resistentes contra los daños mecánicos como las roturas y las fisuras, así como contra los daños químicos causados por los esmaltes y los quitaesmaltes de uñas. En términos generales, todas las preparaciones enriquecidas con proteínas y ceramidas son las mejores para el cuidado de las uñas. No olvides tampoco las cutículas. Para cuidarlas, aplica cremas hidratantes y mascarillas. Dichos cosméticos deberían estar compuestos de lanolina, vitaminas y glicerina.

Cuando finalmente tomes las decisión de someterte a un tratamiento de cuidado de uñas, olvídate de pintártelas durante el tiempo que dure. Masajea los productos de cuidado en las uñas, las cutículas y las manos. Aplica una capa gruesa del cosmético y ponte unos guantes especiales de los que venden en las farmacias. Repite esta actividad, preferiblemente antes de acostarte, durante varios días. También son bastante populares los serums que combinan varias características e incluyen multitud de vitaminas y sales minerales. Éstos pueden sustituir con éxito a los endurecedores de uñas, los aceleradores de secado o las bases de esmalte de uñas. Estos productos se usan especialmente cuando uno quiere pintarse las uñas de un color oscuro. La falta de un esmalte de uñas puede conducir a la rotura de las mismas.

Además, los serums para uñas fortalecen, nutren y regeneran las uñas, evitando que se vuelvan amarillas, se rompan o se quiebren. No hace falta decir, que cubrir las uñas con un esmalte de uñas cada día, puede conducir a un deterioro importante de su estado. De vez en cuando, es aconsejable pasar de la manicura para dejar descansar a las uñas y aplicar cremas hidratantes, máscaras de parafina o serums de queratina. Su composición también debería contener vitaminas A, C, E y F. Si no tienes este tipo de cosméticos en casa, usa aceite de oliva o aceite de macadamia en su lugar.

En lo que respecta al cuidado de las uñas, parece ser que la dieta también juega un papel bastante importante. Las vitaminas y sales minerales que evitan las roturas, la sequedad y las enfermedades son el calcio, el hierro, el magnesio, el zinc, el sílice y las vitaminas A y B. Podemos encontrarlas, entre otros, en la avena, los albaricoques, las uvas pasas, las semillas de girasol, los rábanos, el colinabo, el apio y el pescado blanco.

¿Qué cosas influyen negativamente en tus uñas? Principalmente, la escasez de vitaminas, el uso de detergentes, las fluctuaciones de temperatura, la higiene inadecuada (como lavarse demasiado las manos) y el uso de quitaesmaltes que contienen acetona. Además, el cuidado inadecuado, como morderse las uñas, cortarse demasiado cortas las uñas, la radiación solar y la extensión de las uñas también deterioran su estado. Si observas cualquier hueco, surco o mancha en tus uñas, así como dolor o hinchazón en la zona de la piel de las uñas, deberías parar inmediatamente de pintarte las uñas y consultar a un médico. La misma regla se aplica a aquellas personas que sufren de infecciones de hongos, alergias, paroniquia u otras enfermedades dermatológicas.